Hasta en las empresas hay niveles

Captura de pantalla 2015-04-09 a las 15.39.59Georgina Larruz Jiménez

@LarruzMG

A nivel corporativo, el no asumir responsabilidades y echar la culpa a otros es augurio de un mal destino para cualquier empresa. CUALQUIERA. No importa la historia, no importan los logros del pasado. Para cualquier compañía, y más en estos tiempos, el presente es lo que importa para que las cosas marchen bien.

Pareciera que me equivoqué de blog, pero no es así. No hay que olvidar que los clubes, todos, son empresas claramente establecidas, con planes de negocios, decisiones corporativas con plazos establecidos, objetivos y metas, entre otras cosas.

El ojo mediático ha revelado las declaraciones de Jorge Vergara, de Matías Almeyda, de Omar Bravo y de las todas cabezas de las Chivas al momento de hacer la pregunta incómoda sobre el descenso. Ninguna ha tenido dosis de autocrítica, o la culpa es de dinosaurios meones o de jugadores echados a perder o hasta de nuestro presidente de la República.

Señor Vergara, no invente. Está viendo y ve. Ya hasta los patrocinadores se le están yendo a su rebaño.

Sin afán de engrandecer o publicitar, un buen ejemplo de proyecto futbolístico es el que encabeza el Grupo Pachuca. Los dueños del León, Pachuca y Mineros facturan al año 133 millones de dólares. Algunos dirán que este empuje se debe por la mano de Carlos Slim, y es correcto, pero también lo es por el engranaje perfecto que hay con la familia de Jesús Martínez.

El mandamás de las telecomunicaciones ha sabido apostar, sobre todo al León, que tiene un buen rato sin conocer la amenaza del descenso. Mineros de Zacatecas estuvo en la lucha por llegar al máximo circuito. Pachuca, aunque no ha sido un club ganador en lo futbolístico, la ha armado en exportación de jugadores y actualmente ha tenido una base sólida de jugadores con los jóvenes.

Hoy en día, el dueño de Grupo Carso es también propietario de otro club español de abolengo: el Real Oviedo. El equipo ya consiguió su ascenso a la Segunda División española y no sólo eso, es también de los equipos que está arriba de la media tabla. El tiempo dirá si competirá en la primera categoría de la Liga BBVA.

El señor Slim no nació en el hábitat futbolístico. Vergara, tampoco. La diferencia entre ellos son las habilidades para potenciar marcas. A Chivas, le salva el posicionamiento entre la afición y nada más.

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