Falta de ambición

@Vega_futbol

Independientemente del marcador que se dio  en la final de la Copa Libertadores, habría que aplaudir el hecho de que un club mexicano haya llegado a esa instancia de un torneo con gran tradición y un nivel bastante bueno que, evidentemente, sobrepasa a lo que se acostumbra en zona de Concacaf. Repito, ya habrá quienes analicen y en su caso, critiquen el marcador abultado y las fallas tácticas de los universitarios en tan importante partido.

Fui uno de los tantos aficionados al futbol que se sorprendió al ver la ambición y el interés que pusieron los Tigres en el torneo continental más importante de América. Si había un club en México que tiene la estructura para poder pelear por algo importante fuera del país, ese equipo era Tigres y por el bien tanto de la institución, como del balompié azteca, Ferreti y sus jugadores se encargaron de hacer un papel digno en esta competencia. Lo que pasó ese último partido en Argentina no le quita el mérito a los de la Autónoma de Nuevo León por todo lo que exhibieron durante su participación.

Esa es la ambición que deberían tener muchos equipos en México. Sin embargo pareciera que son pocos los que presentan un interés asequible en trascender más allá de nuestras fronteras.

La liga mexicana es una de las más importantes del continente, esto, a pesar de sus altibajos, de sus claroscuros, de sus pasajes grisáceos, de su inconsistencia, hay equipos mexicanos que pueden pelear a niveles de equipos de Conmebol. Pero tristemente vemos que la mayoría prefiere permanecer en un estado de confort enfrentándose en torneos de nivel básico con equipos de Concacaf, y no está mal, a final de cuentas la situación geográfica donde nos tocó vivir, exige enfrentarnos contantemente con equipos de Honduras, de Costa Rica o de Canadá, el problema germina en ese conformismo de sólo enfrentarlos a ellos, de no querer siquiera aspirar a competir contra un River Plate , un Boca Juniors, un Internacional, un Colo Colo, un Nacional, equipos que si acaso no son los mejores del mundo, son muchísimo más competitivos que un Comunicaciones, un Saprissa, un Herediano o un Chorrillo. Sigo pensando que perder con equipos importantes y con buen futbol, deja más aprendizajes que golear a un equipo de “medio pelo”.

 

A veces es lastimoso ver que a los equipos mexicanos les pasa lo mismo que a la Selección Nacional, quienes piensan que con enfrentarse a los mismos “malos” de siempre es suficiente para mantener un nivel más o menos aceptable para continuar en la cotidianeidad de lo fácil y conformarse con porciones de un futbol obsoleto que sólo premia mediocridades de toda índole. Así pues, es fácil “competir” sin aspirar a ser el mejor.

Lo de Tigres es un doble sublime recordatorio para el futbol mexicano: sí se puede y se debe seguir compitiendo fuera del país a niveles decorosos y lograr cosas importantes, y por el otro lado, nos recuerda que México como futbol sigue teniendo la gran asignatura pendiente de ganar algo importante fuera del país. A medida que se tenga más ambición de mejorar, los resultados y los títulos podrían venir. Es cuestión de trabajar.

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